Cultura de ciberseguridad en el teletrabajo

El teletrabajo se ha convertido en una práctica habitual en los últimos años, extendida de forma general a raíz de la pandemia provocada por el COVID-19. El trabajo que se hace desde fuera de la organización se ha convertido habitualmente en una norma y necesita de adaptación para las empresas que quieren seguir siendo productivas.

Lo mismo ocurre con los empleados, a los que les parece un privilegio tener disponible esta manera de trabajar. De hecho, como señalan algunas estadísticas, el 63% de los empleados prefiere un puesto de teletrabajo antes que un ascenso.

Sin embargo, no existen medidas de ciberseguridad en entornos fuera de la organización, de manera que hay que tener mucha más precaución en lo relativo a la seguridad de la información de la empresa, ya que la situación está siendo aprovechada por los ciberdelincuentes para realizar campañas de robo de datos privados.

Por lo tanto, hay que concienciar a las plantillas de las empresas de los peligros que puede conllevar el teletrabajo. De igual modo, la organización debe aplicar cambios para añadir nuevas capas de seguridad que cubran esos entornos externos, como puede ser la instalación de nuevos dispositivos “firewall”, que permitan y denieguen el acceso al sistema, o la monitorización de la red.

Hay que tener presente que los datos son la base sobre la que se construyen las organizaciones empresariales hoy en día, por lo que su seguridad no debe tomarse a la ligera. Además, la responsabilidad de la protección de los datos recae tanto en el empleado como en los administradores de la organización.